Lo mejor de las casas de vacaciones: una joya para huéspedes exigentes y mimados. Esta cuidada mansión se erige como un oasis refrescante en el corazón del legendario pueblecito de montaña, en el valle de los naranjales. Una espaciosa casa adosada en esquina con un jardín romántico, una piscina muy bien cuidada y personal doméstico le espera para que disfrute de unas vacaciones únicas. La encina centenaria, los cuidados céspedes y la acogedora pérgola de hojas sobre la terraza de verano invitan a relajarse. Aunque se aloje en el pueblecito de montaña, disfrutará de bastante privacidad, ya que la finca linda con una tejeduría en desuso. Allí, las mujeres mallorquinas solían fabricar los tejidos típicos de la isla. Hoy en día, el edificio espera una futura reforma —aún muy lejana— para convertirse en un museo del ferrocarril. En la casa tiene a su disposición 7 elegantes dormitorios con baño privado. Con un pequeño paseo se llega al centro de Sóller, donde encontrará acogedoras cafeterías, buenos restaurantes y una heladería muy concurrida con especialidades de helado de producción local. ¿Le apetece ir de compras a Palma? Solo tiene que subirse al romántico tren y viajar a través del maravilloso paisaje hasta la capital de la isla. A la preciosa bahía de Puerto de Sóller (4 km) se llega en unos minutos en coche o con el antiguo tranvía, toda una experiencia. En la bahía de Sóller podrá disfrutar de la vida playera, comer en uno de los famosos restaurantes de pescado o pasear por el popular paseo marítimo. Gracias al práctico túnel, se puede llegar a Palma en solo 20 minutos. Cerca de la piscina, los huéspedes también tienen a su disposición un práctico aseo en el jardín. Electricidad incluida. Grupos (excepto familias y parejas mayores de 30 años) bajo petición y con fianza especial.
N.º de licencia: 5/2005/TI
N.º de licencia: 5/2005/TI




































































